La tecnología ha cambiado la manera en que trabajamos, aprendemos, nos comunicamos, entretenemos y relacionamos. El mundo se urbaniza a una velocidad sin precedentes y, en la próxima década, las ciudades deberán ser capaces de absorber flujos constantes de migración, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, proveer bienes y servicios a un número creciente de personas, entre otros. Las nuevas tecnologías ayudarán a las ciudades a resolver los retos transformándolas en entidades...


















