Toda crisis genera oportunidades y el empresario guatemalteco, innovador y resiliente, seguramente encontrará cómo adaptarse y salir adelante. Hace apenas unos meses, el 2020 se perfilaba como un buen año en términos económicos para Guatemala. Los precios de nuestros principales productos de exportación habían tocado fondo y mostraban cierta recuperación, las remesas familiares se proyectaban con un crecimiento de doble dígito, las inversiones en infraestructura se convertían en la oportunidad más tangible para generar empleo...





















