Durante los últimos años (y particularmente durante los cuatro recién pasados) los guatemaltecos hemos perdido algo que es trascendental recuperar de inmediato; la confianza. Hemos perdido la confianza en nuestras instituciones, en los políticos, en los partidos políticos, en nuestros líderes, en nosotros mismos y hasta en la capacidad de pensar que, si nos lo proponemos, sí somos capaces de sacar adelante a Guatemala de la conflictividad, el atraso social y económico. El Estado de...

