En las últimas dos décadas, cada vez que hacemos el repaso de un semestre o de un año, quizá lo que más hemos reconocido de Guatemala es su estabilidad macroeconómica y la siempre decidida fortaleza y confianza del sector empresarial. Aún en medio de las peores condiciones –internas y externas– , la economía guatemalteca no ha dejado de crecer; obviamente no a los niveles que deseáramos, dadas las urgentes necesidades de más inversión, de más...

