La lección sigue clara, no importa si son países pequeños o grandes, sólo la disciplina fiscal garantiza el desarrollo económico sostenible a largo plazo. Todo lo demás son quimeras por las que, eventualmente, hay que pagar la factura. Por Sigfrido Lee Después de la debacle económica-financiera que sufrió la economía global durante 2009, se esperaba un año 2010, tal vez no de abundancia, pero al menos de recuperación. Sin embargo, las amenazas de una recaída...

