Pan American Silver es una compañía minera multinacional con sede en Vancouver, Canadá, y 30 años de experiencia en Latinoamérica. En febrero de 2019 adquirió el Proyecto Minero Escobal, en Santa Rosa, Guatemala. Desde entonces, la gestión hídrica ha sido uno de sus ejes estratégicos, y ese trabajo le valió el segundo lugar en el Premio Industrias Sostenibles.
Antes de implementar el proyecto, la gestión del agua se realizaba con esquemas tradicionales: bases de datos en Excel, niveles freáticos medidos con sondas manuales, flujos operativos con caudalímetros analógicos y poca integración de información entre áreas. No existía un grupo comunitario que monitoreara y verificara la calidad del agua dentro y fuera del proyecto, y la dependencia de agua subterránea era alta.
La metodología aplicada entre 2021 y 2025 se sostuvo en siete pilares: gobernanza hídrica, monitoreo integral, aseguramiento de calidad ambiental, tratamiento, uso y recirculación, eficiencia hídrica, modelo hidrogeológico y relación comunitaria.
En gobernanza, todas las unidades de Pan American Silver se alinean bajo los mismos criterios para el manejo responsable del agua, con un estándar corporativo, políticas ambientales y de responsabilidad hídrica, y el protocolo de Hacia una Minería Sostenible (HMS). En monitoreo integral, la empresa reporta 31 compromisos adquiridos con el Gobierno de Guatemala, 4 visitas del MARN para monitoreo de calidad del agua, 164 muestras reportadas al gobierno y 500 muestras de control interno.
El aseguramiento de calidad ambiental incluye toma de muestras con control desde la planificación hasta la recolección en campo, laboratorios externos nacionales e internacionales acreditados, software especializado para gestionar la información y comparación de resultados con estándares nacionales e internacionales adoptados voluntariamente (FAO, EPA, IFC).
En tratamiento, uso y recirculación, Escobal cuenta con dos plantas de tratamiento de agua residual —ordinaria y especial— y una planta de agua potable para colaboradores. Los resultados: 43% de reducción en la dependencia de agua subterránea y 3% de aumento en agua recirculada.
El modelo hidrogeológico, desarrollado junto a una consultora experta en minería, permitió comprender el comportamiento del agua subterránea y fortalecer la toma de decisiones. En el ámbito comunitario, los usuarios utilizan durante todo el año el agua que se descarga para actividades agropecuarias, y existe un comité de monitoreo participativo con integrantes de distintas comunidades que verifican el cumplimiento de las descargas y la calidad del agua de la Quebrada El Escobal.
Más que un sistema de monitoreo, Escobal desarrolló una forma de gestionar el agua que transforma información en prevención, eficiencia y confianza. Una buena gestión ambiental no solo protege el recurso hídrico: fortalece la sostenibilidad y la resiliencia de la operación.

Guillermo López (I), superintendente de Asuntos Ambientales y SSO; Lourdes Solares, digitador de Asuntos Ambientales, y Álvaro Mérida, supervisor de Monitoreo Ambiental, de Pan American Silver.
Por Mario Cordero | Coordinador de Contenido Editorial de CIG
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