En septiembre de 1975, el doctor Alberto Solórzano Núñez decidió emprender un negocio familiar con apenas 300 aves en un pequeño galpón de Chinautla. Nadie imaginaba entonces que medio siglo después, aquella iniciativa se convertiría en Guatehuevo, una de las empresas líderes en la producción de huevo de mesa en Guatemala, con una capacidad instalada de 300,000 aves entre levante y producción, y con producción diaria de 200,000 huevos. Hoy, sus hijos —Marco Vinicio y...





















