Durante décadas, el sector eléctrico guatemalteco operó bajo una premisa predecible: la demanda crecía entre un 3.5% y un 4.5% anual, alineada con el crecimiento económico del país. Ese ritmo permitía planificar con márgenes de reserva que garantizaban la estabilidad del Sistema Nacional Interconectado (SNI). Esa realidad ha quedado atrás. Los datos presentados en el XXI Congreso Industrial 2026, organizado por Cámara de Industria de Guatemala (CIG), revelan un cambio de paradigma. La demanda energética...





















