La Ley de Aduanas, contenida en el Libro III del Decreto 10-2012 y vigente desde el 12 de marzo, ha ocasionado graves problemas al comercio internacional elevando los costos y los tiempos en las aduanas y poniendo en riesgo la competitividad del país. No dudamos que las intenciones del Gobierno no eran obstaculizar o poner trabas al proceso de carga y descarga de mercancías en nuestros puertos aduanales. Más bien, su intención, seguramente era evitar...

