La industria alimentaria y de bebidas confía en el proceso de Integración Económica Centroamericana

El objetivo del proceso de Integración Económica Centroamericana es alcanzar el desarrollo económico, social equitativo y sostenible de los países centroamericanos, que se traduzca en el bienestar de sus puebIos y el crecimiento de todos los países miembros, mediante un proceso que permita la transformación y modernización de sus estructuras productivas, sociales y tecnológicas, eleve la competitividad y logre una reinserción eficiente y dinámica de Centroamérica en la economía internacional.

Existen diversas razones por las que la integración regional es de especial importancia para los países de Centroamérica, tales como el tamaño reducido de sus poblaciones, territorios y economía que condiciona su modelo de desarrollo y sus relaciones internacionales. A su vez, algunos de los retos prioritarios como la lucha contra la pobreza, la desnutrición crónica y la protección de los recursos naturales, entre otros, que comprometen el bienestar de los habitantes de los países, no se abordan efectivamente desde las perspectivas nacionales.

Particularmente, la historia de la alimentación está llena de acontecimientos que han marcado el devenir de la industria en la sociedad. La creación de asociaciones locales, regionales e internacionales específicas como la Gremial de Alimentos y Bebidas (GREMAB), adscrita a Cámara de Industria de Guatemala (CIG), el Comité Regional de Alimentos de la Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamerica y República Dominicana (FECAICA) y la Alianza Latinoamericana de Asociaciones de la Industria de Alimentos y Bebidas (ALAIAB), son el resultado de múltiples factores que tienen entre sus objetivos la promoción de la seguridad alimentaria y la nutrición, como aspectos fundamentales de la salud pública, además del desarrollo integral de los países.

La historia de la alimentación está llena de acontecimientos que han marcado el devenir de la industria en la sociedad”.

Sin embargo, es importante comprender que este sector opera ante retos complejos, en pos de asegurar el aprovisionamiento de alimentos y bebidas a nivel local, regional e internacional, como los efectos post pandemia, situaciones que interrumpen y encarecen las cadenas de abastecimiento, la logística del transporte y distribución, o por esquemas normativos alejados de la ciencia, que limitan la comercialización, crean barreras arancelarias innecesarias y, en ocasiones, retroceden procesos de innovación importantes.

Ante estos retos, debemos resaltar la importancia de continuar el trabajo interinstitucional en el marco de la integración regional con gobiernos, organismos internacionales, academia, sector privado y científico, con quienes el análisis y la formulación de estrategias generarán más y mejores resultados. Reconocemos al Ministerio de Economía (MINECO) por los avances de una agenda que ha promovido la integración regional y el liderazgo en su calidad de la Presidencia Pro-Témpore del Subsistema de Integración Económica, en temas como los avances en procesos de digitalización, reglamentación técnica centroamericana, facilitación del comercio y el Plan de Reactivación Económica Regional recientemente aprobado, entre otros.

Derivado de la seguridad jurídica, resultado de los principios y frutos del proceso de integración regional, la industria alimentaria y de bebidas, en los últimos años, arrancó una importante estrategia de inversión y reinversión en los países de la región, en materia de infraestructura, tecnología y centros de distribución, entre otros. Con estas inversiones, las empresas del sector optimizan las cadenas de distribución, generan más empleos y, a su vez, reiteran su compromiso con la seguridad alimentaria en la región centroamericana.

Como sector estratégico queremos seguir aportando al desarrollo de los países de la región”.

De cara al año 2023, como representantes del gremio de alimentos y bebidas, reiteramos nuestro compromiso de continuar trabajando de manera mancomunada, promoviendo acciones que apoyen a la urgente recuperación del empleo, la mejora de la productividad y el incremento del comercio intrarregional, entre otros. Si hay una industria responsable y comprometida, es la nuestra. Como sector estratégico queremos seguir aportando al desarrollo de los países de la región y, en el caso de Guatemala, continuar sumando a la generación de los más de 400 mil empleos que ya generamos. Además, con nuestros productos, seguir siendo embajadores de este país en todo el mundo.

Por: Julio César Orozco | Director Ejecutivo de la Gremial de Alimentos y Bebidas (GREMAB)