Mujeres líderes en la industria química

“El mejor descubrimiento de todos los tiempos es que una persona puede transformar su futuro solo con cambiar su actitud”. La exitosa periodista y empresaria estadounidense, Oprah Winfrey, hace alusión a que, si uno quiere hacer algo grande en su vida, primero debe cambiar la mentalidad. Ese cambio debe generarse desde el centro, modificando hábitos, enfoques y metas, pero sobre todo la actitud. Por eso mismo, el slogan y propósito de FLOSAN, es “generar bienestar”.

Para nosotros, especialmente para mí como mujer y empresaria, generar bienestar, más allá de solo cumplir con los estándares de un trabajo digno para el personal, es brindarles salud emocional, estabilidad laboral y crear conciencia de que trabajando con nosotros están siendo parte del cambio. Al momento de tener un equipo de trabajo que tiene las mismas metas que uno, las ganas de cambiar esa actitud, volverse parte del proceso y generar bienestar, se da casi en automático.

En FLOSAN, más de la mitad del total de colaboradores son mujeres, ocupando puestos de trabajo en todos los niveles jerárquicos. Con el paso del tiempo, el papel que una mujer juega en los negocios se ha transformado. Actualmente ya no hace falta demostrar lo que podemos aportar y el valor que agregamos, ya que con solo ver nuestras capacidades y experiencia laboral somos igual de productivas y exitosas que cualquier otra persona. En el mundo de la salud, sobre todo en empresas que se dedican a un giro más operativo, la mujer ha sido vista como un eslabón débil, debido a la carga del trabajo que hay, tanto administrativo como físico.

Con el paso del tiempo, el papel que una mujer juega en los negocios se ha transformado”.

Cuando inicié mis prácticas como química farmacéutica y, posteriormente obtuve mi primer trabajo, tenía que trabajar codo a codo con personal que llevaba años de experiencia trabajando en bodega. Tuve que ganarme el respeto de mis compañeros para que vieran mi capacidad. Hoy, ocupo un puesto directivo y a mi lado se encuentran mujeres profesionales que me apoyan en la toma de decisiones, las cuales son fundamentales para la continuidad exitosa del negocio. A lo largo de estos casi diez años, hemos visto que las mujeres somos colaboradoras y sabemos trabajar en equipo y que, gracias a nuestra intuición, instinto y creatividad, somos excelentes para puestos de dirección. Tomando en consideración que sabemos llevar varias responsabilidades a la vez, somos personas de equilibrio en la empresa. Si bien podemos ser buenas líderes, justas y claras, sabemos en qué momento debemos ser exigentes y tener rapidez a la hora de resolver problemas.

FLOSAN cuenta con representaciones de empresas mundiales muy importantes, en las que le reportamos a mujeres con un alto liderazgo en América Latina. Esa interacción me ha dado la oportunidad de aprender aún más sobre el liderazgo femenino, al trabajar en equipo con mujeres altamente calificadas que manejan presupuestos millonarios en dichas empresas líderes en la industria química.

Al igual que muchas mujeres empresarias en Guatemala, tengo una familia y dos hijas a quienes día a día les enseño a ser perseverantes, que vean más allá de la actual realidad, a que sepan innovar y adentrarse en los cambios. Por eso mismo, también aplico el “generar bienestar” en todos los aspectos de mi vida. Al ser mamá, considero que mi mayor reto es demostrarles a mis hijas que el éxito es una cuestión personal, de toma de decisiones y de actitud, así como de preparación constante para ser ese cambio que la sociedad necesita. Esa misma filosofía es la que aplicamos en FLOSAN.

Por: Ana Patricia Flores Santoveña | FLOSAN y Gremial de Fabricantes y Distribuidores de Productos Químicos (GREQUIM)