El comercio formal, una venta para la fuerza laboral a niveles locales

El contrabando se ha convertido en el modo de vida y de generación de ingresos de varios comerciantes y pobladores de las áreas fronterizas. Es tan normal que las personas consideren adquirir o revender productos que no pagan impuestos para su legal comercialización. Quienes realizan estas acciones han encontrado un beneficio directo, al percibir un ingreso de alrededor del 110%, por lo que buscan mecanismos para seguir engañando a la autoridad y adquiriendo estos productos para su venta de forma ilegal.

La falta de desarrollo económico en las comunidades fronterizas y de presencia de Estado en regiones cercanas a divisiones territoriales con países como México, Belice, Honduras y El Salvador, son algunos de los factores identificados que facilitan el contrabando. Es por ello que, la ilegalidad e informalidad están muy arraigadas en varios puntos de convergencia en estos países en donde permea un comercio totalmente ilegal que se convierte en el día a día de las personas dentro de los municipios y departamentos fronterizos. ¿Qué se puede hacer para mejorar la situación? ¿Qué puede hacer el sector privado para aportar a la reducción del comercio ilegal en esos territorios? ¿Qué debe realizar el Gobierno para reducir el ingreso del contrabando? Desde la Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) hemos identificado y puesto en marcha buenas prácticas para reducir ese impacto negativo para el comercio formal.

CODECOF ha identificado una gran oportunidad al ejecutar dentro de sus ejes operativos el fomento a la prevención como un mecanismo viable con la construcción de planes de involucramiento de autoridades locales, ministerios, sector privado y cooperaciones, permitiendo generar planes en el entorno de oportunidades para el desarrollo de economías locales innovadoras y perfilar capital humano capacitado para los retos del mercado laboral.

El contrabando se ha convertido en el modo de vida y de generación de ingresos de varios comerciantes y pobladores de las áreas fronterizas”.

Pese a los desafíos post pandemia, como la recesión económica, la inflación y el desempleo, se ha considerado la oportunidad de fortalecer las iniciativas económicas locales, las cuales pueden ser proveedores a bajos costos que brindan buena calidad y con potencial crecimiento, generando una ventana para que se proyecten competitivos a nivel territorial y nacional. El plus que prevemos desde la CODECOF al promover estos emprendimientos es el compromiso y el acompañamiento con conocimientos sobre la importancia de la formalidad, el valor de sus productos y la innovación para marcar la diferencia en el mercado y ante el contrabando. La visión de proyectos como estos es promover a jóvenes capaces de desarrollar negocios y comercio con valor. Otro esfuerzo y reto es formar potencial capital humano para empresas locales, es por ello que hemos aprovechado las alianzas institucionales con instituciones como el Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MINTRAB) para el análisis y levantamiento de información sobre la demanda laboral y, sobre ello, orientar las capacitaciones de habilidades blandas y específicas para los jóvenes de las comunidades, con el fin de que su búsqueda laboral sea asertiva y de vincularlos laboralmente para que no tengan necesidad de dedicarse a actividades ilegales o de buscar la migración irregular.

Instamos a empresas socias de Cámara de Industria de Guatemala (CIG) y no socias a que se dirijan a esta comisión para comunicar experiencias en actividades similares o para que se les compartan las áreas de trabajo, la posible participación e involucramiento dentro de los programas de prevención que benefician al comercio guatemalteco.

Por: Muriel Ramírez | Coordinadora Técnica – Ejecutiva Comisión de Defensa del Comercio Formal (CODECOF) de Cámara de Industria de Guatemala (CIG)