¿Cómo cierra Guatemala este 2022?

El 2022 fue un año de fuertes cambios en el que destacó el regreso a la normalidad económica después de un año de rebote. Se esperaba que hubiera un desaceleramiento leve en la actividad mundial, pero diferentes acontecimientos sorprendieron al mundo y agravaron el declive de la actividad económica. Los nuevos encierros por COVID-19 en China generaron disrupciones importantes en todo el mundo, principalmente en el área logística, ya que este país es la central mundial de comercio. Agregado a esto, se desencadenó un conflicto entre Rusia y Ucrania que desestabilizó los precios internacionales de varios productos esenciales, en especial de los granos básicos. Más adelante, como consecuencia de estos sucesos y por las pobres políticas monetarias y baja confianza en los mercados, varios países entraron en recesión. Los primeros en sufrir este fenómeno fueron los países europeos y después Estados Unidos, que asegura que todavía no está en recesión.

El fenómeno del aumento de los precios de los alimentos se ha logrado estabilizar, aunque se sigue viendo una tendencia al alza que se acarrea desde el 2021. Con el paso de los meses, nuevos productores seguirán surgiendo, especialmente en América Latina, en donde lograrán satisfacer la demanda de ciertos alimentos básicos y eliminarán la dependencia con otros países más susceptibles a colapsos y disrupciones de suministro.

Asimismo, a lo largo del año, la cadena logística y de transporte vivió una crisis: los precios del transporte de contenedores estaban por los cielos, los puertos se mantenían llenos y estancados, y los tiempos de entrega eran muy largos. Esto causó no solo inestabilidad en la oferta de muchos productos, sino que también elevó el precio de los mismos. A finales del año se vio una baja considerable en los precios de transporte, pero esto es engañoso, ya que se debe a una baja en la demanda total de los servicios, no de un ajuste de precios. Se espera que el ritmo logístico normal se retome en 2023 o 2024, pero será un proceso lento.

En Estados Unidos se tuvieron dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo del Producto Interno Bruto (PIB). Esto, bajo las definiciones económicas tradicionales, se puede traducir en una recesión. Ellos descartaban esta definición por los niveles de desempleo que mejoraban.

A lo largo del año, la cadena logística y de transporte vivió una crisis”.

En Guatemala se registró un rebote en el PIB trimestral en el segundo trimestre de 2022, lo que evidenció que el país, a pesar de las dificultades, seguía creciendo al ritmo esperado. Guatemala tuvo un rebote considerable en 2021 en su economía, creciendo al 8%. Este año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que Guatemala tendrá un crecimiento del PIB de 3.4%. Esta previsión es -0.55% menos que la que se tenía en octubre de 2021. Cabe destacar que la meta de la Inversión Extranjera Directa (IED) se sobrepasó este año, superando los US $1.6 millardos.

Otro fenómeno que está agitando la economía mundial es la inflación. Las altas tasas de inflación han causado grandes disrupciones en los sistemas de precios e incertidumbre en la inversión. En octubre de 2021 el FMI proyectaba un 4.3% de inflación para Guatemala y en octubre de 2022 la proyección llegó a 8%, mientras que Guatemala ya se encontraba por encima de este número. Los expertos esperan que a principios de 2023 la inflación comience a estabilizarse.

La tasa líder seguirá siendo la principal arma para combatir la inflación del país. En este momento se encuentra en 3% y se espera que suba poco. Con la estabilización de la inflación de Estados Unidos también se espera que la de Guatemala comience a desacelerarse, puesto que la mayoría de la inflación de Guatemala es importada. Se debe de monitorear muy de cerca la situación de Estados Unidos para poder prepararse para cualquier cambio que llegue a suceder en el país.

En una buena nota, el FMI prevé que Guatemala será el país de la región centroamericana con mayor crecimiento de sus exportaciones. En 2021 se preveía que Guatemala fuera de los países que menos iba a incrementar sus exportaciones, pero un año después es todo lo contrario, ya que se prevé un 6.1% de crecimiento.

Aunque este fue un año de cambios drásticos en todo aspecto, Guatemala sigue demostrando ser resiliente y ha sobresalido en varios aspectos”.

Aunque este fue un año de cambios drásticos en todo aspecto, Guatemala sigue demostrando ser resiliente y ha sobresalido en varios aspectos. Se espera que en 2023 la situación internacional se estabilice y que Guatemala siga creciendo a un ritmo acelerado.

Por: Christian Schieber | Analista económico de la Dirección de Análisis Estratégico de Cámara de Industria de Guatemala (CIG)