La economía y los negocios en el cierre del 2021 en Guatemala

Guatemala destaca en relación a los demás países de América Latina.

El rebote económico es mundial y Guatemala no es la excepción. No solo las cuentas nacionales que calcula el Banco de Guatemala (Banguat) registran un rebote fuerte, también la recaudación de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y el Índice CIG que se calcula en CABI para la Cámara de la Industria de Guatemala (CIG).

¿Qué factores están detrás del rebote? Hay varios:

  • Efecto aritmético comparativo. Recordemos el colapso económico mundial en el 2020, por lo tanto, la vara de comparación es muy baja.
  • Recuperación de la confianza del consumidor y del inversionista. Es normal que cuando surge un evento con tanta incertidumbre como la pandemia, las personas y empresas pospongan y cancelen muchas decisiones económicas provocando en sí la contracción del 2020. Una vez que el miedo merma y la confianza se recupera, las personas y empresas empiezan a mover el aparato económico de sus decisiones nuevamente.
  • La estabilidad macro de Guatemala que es constante desde hace décadas permite dar soporte a las decisiones, ya que la pandemia no la alteró. En otros países, por ejemplo, tienen que lidiar con tipos de cambio galopantes, crisis fiscales y de liquidez además del virus.
  • La vacunación, aunque lenta y tardía, ha empezado a generar cierta expectativa positiva, aunque no se llegue a un nivel alto de penetración de la misma.
  • El espíritu empresarial y de emprendedurismo del guatemalteco también está presente. Los atributos ampliamente comprobados de una población que es trabajadora y esforzada se visualizaron ahora más que nunca.

Sin lugar a dudas, Guatemala destaca en relación a los demás países de América Latina. Es el primer país de la región que recupera lo perdido en el 2020, siendo febrero el mes en el que la facturación reponía el agujero causado por la pandemia. El rebote es fuerte en muchos sectores por los cambios de patrones de consumo que trajo el COVID-19 y que permanecerán algunos meses más debido a la evolución y detección de nuevas variantes del virus. No obstante, hay varios sectores que todavía no se recuperan y siguen bajo de agua, los cuales se han visto afectados de forma negativa. Lamentablemente, el rebote no es integral sino parcial.

Persisten retos en el futuro que el país y el mundo tienen que atender para que se logre la integralidad de la recuperación. En cuanto a la salud las dudas son enormes, no obstante, la economía del país y temas estratégicos de alto impacto para la mayoría de personas, como la infraestructura, agilización de trámites encaminados a un gobierno electrónico, aprobación de leyes pendientes y planes de atracción de inversión no puedes detenerse.

Guatemala tiene una oportunidad de oro y debe capitalizarse, ya que la debilidad relativa de países de la región es evidente. El reto no es solo de salud, pues se debe lograr que la pandemia se sobrepase de la mejor manera mediante una mejora de la operación del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) y el abastecimiento de medicinas y equipos en los hospitales que atienden COVID-19. El dinero está y la recaudación sube a un ritmo no visto en décadas, es decir, ciudadanos y empresarios de todo tipo y tamaño estamos cumpliendo con nuestra parte del pacto social, solo falta que sea acompañada de una ejecución efectiva, eficiente y transparente que privilegie la salud de los guatemaltecos.

Por: Paulo De León