El fortalecimiento del comercio lícito es un factor determinante para la sostenibilidad de sectores clave como el avícola, lácteo y la agroindustria en Guatemala. Estos sectores garantizan la seguridad alimentaria y representan un aporte importante al empleo, la inversión y el crecimiento económico del país.
En el caso de la avicultura, datos de la Gremial de Avicultores de Guatemala (GREAVI) y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) evidencian su relevancia. El sector aporta alrededor del 2% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y el 8% del PIB agropecuario, genera 97 mil empleos directos y 300 mil indirectos, y provee aproximadamente el 60% de la proteína animal consumida en el país (1).
Además, la industria avícola alcanza un valor estimado de Q35 mil millones anuales, lo que confirma su peso en la economía formal.
«Fortalecer el comercio formal no es solo un tema fiscal, sino una estrategia de desarrollo.»
Sin embargo, su competitividad enfrenta riesgos por el comercio ilícito. Según la CODECOF y gremiales del sector, el contrabando de productos avícolas, especialmente huevo, genera pérdidas económicas y riesgos para la salud de los consumidores.
Uno de los impactos estimados es la pérdida de producción nacional por aproximadamente Q730 millones, monto que la industria deja de generar debido al contrabando. En materia fiscal, el país no percibe cerca de Q270 millones por concepto de IVA e ISR (2). Estos recursos podrían destinarse a salud, educación e infraestructura.
Estas prácticas distorsionan precios, afectan la inversión y debilitan la formalidad, creando una competencia desleal que impacta toda la cadena de valor (3).
El sector lácteo refleja una dinámica similar. Guatemala produce alrededor de 533 millones de litros de leche al año, con un crecimiento cercano al 5% anual, aunque el consumo per cápita de 55 litros sigue por debajo de los estándares internacionales de 160 litros recomendados por la Organización Mundial de la Salud³. Esto evidencia oportunidades de expansión, pero también vulnerabilidades ante el ingreso de productos ilegales o de baja calidad que afectan la competitividad local.
A nivel macro, el sector agropecuario representa cerca del 10.8% del PIB nacional y emplea a más del 32% de la población económicamente activa, consolidándose como un pilar económico y social (4). La agroindustria ha mostrado un desempeño positivo, impulsada por la producción agrícola y las exportaciones. Según estudios sectoriales, las exportaciones agrícolas registraron incrementos de hasta 8.8%, fortaleciendo los encadenamientos productivos y la actividad económica (5).

En este contexto, fortalecer el comercio formal no es solo un tema fiscal, sino una estrategia de desarrollo. Combatir el contrabando, modernizar aduanas y promover la trazabilidad son acciones clave para garantizar condiciones equitativas, proteger al consumidor y atraer inversión.
Por Comisión de Defensa del Comercio Formal (Codecof)
Fuentes
- https://x.com/MagaGuatemala/status/1238473137047494656?s=20
- Central American Business Intelligence (CABI) y datos propios de la Gremial de Avicultores (GREAVI).
- https://revistaindustria.com/2023/09/la-importancia-del-sector-lacteo-en-guatemala-mas-que-un-alimento-un-motor-economico-y-de-salud/
- https://www.facebook.com/bancomundial/posts/en-guatemala-la-agricultura-representa-m%C3%A1s-del-10-del-pib-y-da-empleo-a-m%C3%A1s-de-1/1194478866048764/
- https://www.adexdatatrade.com/ADTFileServer/Publicaciones/122-4d3175d6-f039-477d-896c-45b218bc6fca.pdf

