Cuestión de segundos

Era cuestión de segundos… ¿Quién podría concebir que ese sería el tiempo esencial para cambiar el rumbo de una vida humana? Hablemos de decisiones y de los 86 mil 400 segundos que contiene un día. Me parece vertiginoso que en un solo segundo podamos tomar una decisión errónea que pueda desencadenar sucesos indelebles en nuestras vidas y en la de las personas que nos rodean. Me parece insólito que una sola decisión pueda impactar nuestro entorno, pero es una realidad. De esto nace una interrogante con la que el ser humano puede encontrarse en diversas ocasiones: ¿Cómo saber discernir entre lo que es correcto y lo que será contraproducente para la vida?

Desde decisiones tan sencillas como seleccionar a qué hora te levantarás, hasta decisiones complejas como decidir qué hacer si tu mejor amigo o pareja está cometiendo fraude y lo sabes. Inexorablemente, en la toma de una decisión intervienen diversos factores: las creencias personales, aspectos emocionales e, incluso, la influencia de las personas que nos rodean. Insisto, ¿cómo saber discernir entre lo que es correcto y lo que será contraproducente?

Recientemente tuve la oportunidad de ser guiada por profesionales capacitados de GuateÍntegra de Cámara de Industria de Guatemala (CIG) y Junior Achievement Guatemala, quienes lograron marcar un antes y un después, brindándome conocimientos inmarcesibles en relación a una disciplina inconmensurablemente esencial en el ámbito laboral: la ética en los negocios.

La ética es una disciplina filosófica que estudia la moral y el comportamiento humano. Desde edades tempranas, al ser humano se le instruye con un parámetro de lo que es correcto, conocen cuáles serán aquellas acciones moralmente correctas y cuáles no serán muy formidables. Tras adquirir esto, se suman los factores que intervienen en la toma de una decisión, siendo el conjunto de estos elementos lo que conduce al ser humano a una determinación.

La ética es una disciplina filosófica que estudia la moral y el comportamiento humano”.

Por su parte, la ética trasciende de las experiencias que vivimos y el tipo de decisiones que tomamos. De hecho, la catalogo como un valor imprescindible para la vida y el ámbito laboral. Tras el proceso de formación que completé, adquirí una postura más contundente en torno a cuáles serían las decisiones más éticas y cómo lidiar con los factores que intervienen, especialmente los sentimentales. Como seres humanos nos vemos propensos a olvidar nuestros valores y cubrir situaciones en las que una persona cercana esté cometiendo un robo, fraude o, incluso, creando falacias a costa de su bien individual y afectando al prójimo.

Al finalizar una de las sesiones de la certificación, leí un artículo en el que se citaba una frase de D.H. Lawrence que cambió por completo mi percepción de la ética: “La ética, la equidad y los principios de la justicia no cambian con el calendario”. Se requieren valores fuertemente cimentados para sobrepasar los retos que se puedan presentar. Todo es cuestión de segundos, por lo que queda en los individuos tomar una decisión fundamentada en la ética que haga valer sus principios.

Por último, expreso mi más sincero agradecimiento a las partes interesadas en apoyar e instruir a la juventud en temas vitales. Me quedo con una frase mencionada por GuateÍntegra y Junior Achievement Guatemala: “Recuerda ser actor y no solo espectador en la construcción de una Guatemala transparente”.

Por: Fátima Nicolle López Rodríguez | Joven que participó en la Certificación de integridad de GuateÍntegra