Economía¿A qué se debe el aumento en el precio de materias primas?

Así como a Guatemala afectará el aumento en productos de los que el país es importador neto, también ha aumentado el precio del azúcar, café, hule y aceite de palma, de los que el país es un importante exportador.

Colaboración especial: Ricardo Rodríguez
Analista económico senior CABI
rrodriguez@ca-bi.com 

La crisis COVID-19 significó un impacto económico sin precedentes en la mayoría de los indicadores económicos a nivel mundial. Desde caídas en actividad económica hasta reducciones en el precio de la mayoría de los bienes y servicios, todos sufrieron un fuerte impacto durante 2020. Sin embargo, con la recuperación observada desde finales del año anterior e inicios de este 2021 se ha observado un fenómeno importante: un aumento en el precio internacional de una gran cantidad de materias primas que, sin duda, ejercerá efectos en los precios finales de varios bienes y servicios durante el año.

Cuando estalló la crisis COVID-19 en marzo y abril 2020, el precio de la mayoría de commodities, incluyendo el petróleo, la mayoría de agrícolas e incluso los industriales se desplomaron, registrando una caída de, en promedio, 25% en menos de dos meses. 

Paulatinamente, durante el resto del año, comenzaron a recuperarse y aumentar levemente de precio, pero aún por debajo del nivel que mostraban antes del inicio de la crisis. Sin embargo, durante el último trimestre de 2020 comenzó una recuperación fuerte en los precios de estos productos en los mercados bursátiles, al punto que para febrero 2021 los precios ya habían regresado a sus niveles de enero y febrero 2020. Incluso, el precio de productos agrícolas como el maíz, la soya, el trigo y la avena se ubicaban en máximos de los últimos cinco años y sustancialmente por encima de los precios de 2020. 

Además, otros productos como el acero y la madera, también experimentaron movimientos similares. Lo interesante es que este aumento no se refleja de la misma forma en el petróleo, el cual si se ha recuperado luego de haber caído hasta $18 por barril en abril 2020, pero no ha registrado precios máximos históricos como sucedió en commodities agrícolas e industriales. 

La pregunta que surge con este aumento impresionante en el precio de las materias primas es sobre el origen de este fenómeno, especialmente ante la coyuntura del peor año en materia económica en varias décadas. En Central American Business Intelligence (CABI) hemos identificado tres factores que han influido en que los precios internacionales se encuentren en estos niveles: 

En primer lugar, la pandemia ha creado uno de los períodos de mayor cambio en patrones de consumo en la historia reciente, privilegiando a sectores como el agrícola, el alimenticio, la construcción y reparación de viviendas sobre otros sectores. Esto ha llevado a que los insumos relacionados con estos, hayan experimentado una demanda muy fuerte y, por ende, ese aumento en la demanda se trasladará a incremento en los precios. 

Sumado a este primer factor, desde el inicio de la pandemia se han experimentado una serie de retos en términos logísticos que ejercen influencia en los precios internacionales. El costo de envío marítimo de un contenedor se disparó de alrededor de $1 mil 500 a más de $4 mil a inicios de 2021. El aumento en la demanda de transporte marítimo, sumado a operaciones parciales en algunos puertos a nivel mundial por la pandemia y otros retos adicionales han influido en este aumento en el precio logístico, el cual crea presiones adicionales en el precio de los productos. 

Por último, la política monetaria expansiva que ha implementado Estados Unidos (y continúa) ha conllevado a una impresión monetaria sin precedentes, generando distorsiones en los mercados financieros, impulsando una depreciación fuerte en el dólar, frente a otras monedas mundiales y, en general, impulsando un mayor aumento en los precios de materias primas y, de hecho, una presión fuerte en la inflación general. 

Sin duda este es uno de los mayores retos que se tendrán en 2021, sumado a todos los que supone la situación sanitaria. Sin embargo, como tomadores de precios que somos en el país, es poco lo que se puede hacer ya que la oferta y demanda de Guatemala de estos productos es tan mínima, comparado con la demanda mundial, que no ejerce influencia y no queda más opción que tomar los precios establecidos en los mercados internacionales. 

Buenas noticias

Vale la pena mencionar, que para Guatemala no son del todo malas noticias. Así como nos afectará el aumento en productos de los que el país es importador neto, también ha aumentado el precio del azúcar, café, hule y aceite de palma de los que Guatemala es un importante exportador, y con precios más altos, los ingresos por exportaciones de estos bienes aumentarán también. 

Sumado a esto, otra buena noticia es que se espera que este fenómeno sea de corto plazo y se disipe en el transcurso del año. De hecho, para la mayoría de estos commodities (con excepción del café), los precios esperados para inicios de 2022 son, en promedio, 3.6% menores que los actuales, por lo que la presión al alza en los precios de estas materias primas se disipe durante el año y, con ella, se reduzca también la presión hacia un aumento fuerte en los precios finales de distintos bienes y servicios.

El contenido de Industria&Negocios no necesariamente representa la opinión de Cámara de Industria de Guatemala; cada artículo es responsabilidad de sus autores.

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