Ene-11 Nivel de emprendimiento de los guatemaltecos es el segundo más elevado a nivel mundial

Estudio del Global Entrepreneurship infiere que la población asume la “empresarialidad” con escasa capacitación, poco capital y sin recibir mayor apoyo del Estado.

Los guatemaltecos son emprendedores pero tienen limitantes para constituir un negocio y hacerlo crecer, según el “Global Entrepreneurship Monitor” (GEM). La Tasa de Emprendimiento Temprano (TEA por sus siglas en inglés) para Guatemala en 2009 fue la segunda más alta en el mundo y la segunda de Latinoamérica, ascendiendo a un nivel del 26.8 por ciento, e incluye a las personas que están poniendo en marcha un negocio o ya son propietarias de alguno pero que tienen menos de 3.5 años de existencia.
Este porcentaje es mayor que a la del promedio de países con una estructura económica similar. Además, el país registró el nivel de emprendimiento naciente más alto del mundo, siendo equivalente al 17 por ciento del total de la población adulta.
Por otra parte, a 2009 únicamente el tres por ciento de la población adulta contaba con negocios establecidos, lo que equivale a un tercio del porcentaje para países cuyas economías son similares. Además, el seis por ciento de esta población afirmó haber descontinuado algún negocio en el último año, parecido al de otros países. Más de dos terceras partes de los entrevistados consideraron que las políticas públicas tampoco favorecen la creación de nuevos negocios o su rápido crecimiento. También existe consenso en que la regulación y los trámites son fáciles de entender y son predecibles. En cuanto a los programas públicos, los entrevistados indicaron que los programas de apoyo a los nuevos negocios y su crecimiento son casi nulos. Más aún, el 75 por ciento manifestó que estos programas no son eficientes y el 81 por ciento sostuvo que los programas no constituyen una respuesta a las necesidades de los emprendedores.
Jóvenes emprendedores
Según el estudio, el emprendedor guatemalteco es joven. El 60 por ciento de la TEA tiene entre 18 y 34 años de edad; más del 27 por ciento de de la población de 18 y 44 años se encuentra emprendiendo en nuevos negocios. Sin embargo, su nivel de escolaridad es muy bajo. El 46 por ciento de la TEA no ha completado el nivel básico mientras que la minoría cuenta con estudios universitarios. Respecto al tipo de trabajos, la mayor cantidad de emprendedores trabaja en múltiples ocupaciones o en tiempo parcial. Únicamente el 32 por ciento cuenta con trabajo de tiempo completo. La mayor cantidad de negocios incluidos en la TEA tiene una orientación hacia el consumo. Este grupo representa el 75 por ciento.
La investigación revela que la mayor parte de emprendedores está iniciando sus negocios, o sea un 64 por ciento pero aún no recibe ingresos. Además, el 59 por ciento, no genera empleos. Estas estadísticas pueden ser explicadas por el tipo de emprendimientos que se observa en los mercados. Los resultados muestran que el 23 por ciento inicia sus negocios por necesidad mientras que el 44 por ciento cuenta con un bajo nivel de capitalización, al empezar con un monto menor a los Q10 mil. Esto va de la mano del tipo de tecnología que tienen a disposición. El 77 por ciento de la TEA indicó que la tecnología disponible para trabajar data de más de cinco años de antigüedad mientras que únicamente un nueve por ciento de los entrevistados dijo que recibe consejos para administrar sus pequeñas empresas.
La educación es elemental en los negocios
Más de tres cuartos de la población entrevistada indicó que la educación a nivel primario y secundario inculca principios y el espíritu necesario para emprender. El 42 por ciento reportó que la educación superior brinda una preparación de calidad para el emprendedor y el 50 por ciento afirmó que la educación superior en administración de negocios o de dirección de negocios es adecuada. Por último, los entrevistados consideraron que existen muy pocos mecanismos para la transferencia de conocimientos y tecnología. Sólo el 11 por ciento afirmó que la tecnología se transfiere de forma eficiente en las universidades o en los centros de educación hacia los negocios nuevos. El 27 por ciento respondió que existe la base científica y tecnológica que apoya eficazmente la creación de negocios para competir en el mundo.
Según la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín, al analizar estos resultados se concibe que la mayor cantidad de personas emprende por oportunidad, pero al analizar sus condiciones no difieren sustancialmente de los que lo hacen por necesidad. También añade que existe un potencial de desarrollo en el proceso del emprendimiento. Se reconoce que con los recursos que cuenta, el emprendedor hace bastante para sostener a su familia y mejorar su entorno. Sin embargo, poco avanzan en hacer crecer sus firmas y en generar empleo.
El equipo nacional de Guatemala del consorcio GEM es liderado por Hugo Maul, quien explicó que a partir de estos resultados se puede inferir que de los más de tres millones de adultos que no tienen un empleo formal, apenas surgirán unos dos mil 500 nuevos negocios que demanden diez trabajadores cada uno. A ese ritmo es imposible resolver el problema de la falta de empleo formal. Sería bueno reconocer que el problema del déficit de empleo formal implica también un déficit en la creación de nuevos negocios. “Tal vez así algún día se reconozca la importancia de contar con un marco institucional y un entorno social que estimule el emprendimiento”, sostuvo Maul.

¿Cómo se hizo el estudio?

El GEM es un consorcio mundial de investigación dedicado al estudio de la relación entre el emprendimiento, a veces llamado “empresarialidad”, y el desarrollo económico. Se  realiza entre más de 50 países. El reporte nacional 2009-2010 recoge los resultados de dos procesos de recaudación de información: Primero, mediante las encuestas a la población adulta (Adult Population Survey, APS) en la que se entrevistó a dos mil190 personas de 179 municipios. Y una segunda parte fueron las encuestas nacionales a expertos (National Experts Survey, NES). El GEM diferencia los países analizados en tres etapas de desarrollo: economías basadas en recursos, en eficiencia. Guatemala se ubica entre los países cuyas economías están basadas en recursos.