La industria embotelladora depende del agua para producción, limpieza y servicios auxiliares. Durante años, la planta de Coca-Cola FEMSA en Guatemala trató eficientemente sus aguas residuales a través de la PTARI, cumpliendo la normativa ambiental. Sin embargo, el efluente tratado aún se descargaba al drenaje municipal sin generar valor para la operación. El diagnóstico fue claro: el mayor potencial de mejora no estaba en incrementar la capacidad de tratamiento, sino en maximizar el valor del...



