El desarrollo de las comunidades puede convertirse en una oportunidad para el cuidado del medio ambiente. Esa visión impulsa el Proyecto Agrosostenible de AgroProgreso en Finca El Pilar, que obtuvo el tercer lugar en el Premio Industrias Sostenibles.
El punto de partida era un desafío concreto: aguas grises descargadas directamente a quebradas sin tratamiento previo, acumulación de residuos sólidos cerca de fuentes de agua y ausencia de instalaciones adecuadas para el lavado comunitario en la finca y sus alrededores.
La solución se construyó sobre tres ejes. Primero, cinco pilas comunitarias abastecidas por nacimientos naturales, que dan acceso a agua limpia a las familias trabajadoras de la finca. Segundo, un sistema de tratamiento y reutilización de aguas grises mediante fertirriego. Tercero, cinco estructuras de clasificación de residuos sólidos para cerrar el ciclo de gestión ambiental.
Los resultados ambientales son medibles: 57 metros cúbicos de aguas grises reutilizadas por día mediante fertirriego, lo que reduce la descarga directa a cuerpos de agua; 36.4 hectáreas reforestadas en zonas críticas de recarga hídrica y protección de nacimientos; 7,343 árboles sembrados; y 72 libras de residuos recolectados y gestionados por la finca. El proyecto se desarrolla en cumplimiento de la normativa ambiental, específicamente el AG 236-2006 y el AG 164-2021.
El impacto social es igualmente relevante: 290 familias beneficiadas, 396 personas capacitadas en gestión ambiental y manejo adecuado de residuos, y cuatro comunidades impactadas directamente por las intervenciones del proyecto.
El modelo agroforestal integrado busca el equilibrio entre naturaleza y producción. La reforestación en zonas de recarga hídrica protege los nacimientos de agua que abastecen las pilas comunitarias. El modelo se desarrolló en coordinación directa con los arrendantes de la tierra, fomentando el manejo sostenible como práctica compartida. Sus características lo hacen replicable: bajo costo de implementación, adaptabilidad a distintas geografías y potencial para aplicarse en otras regiones del país.
La capacitación comunitaria refuerza la sostenibilidad del modelo en tres frentes: cuidado del recurso hídrico, clasificación de residuos y promoción de buenas prácticas replicables que las comunidades pueden mantener y transferir.
Más que una intervención puntual, el Proyecto Agrosostenible demuestra que es posible fortalecer las condiciones sanitarias y ambientales mientras se fortalece la relación con las comunidades. Un modelo de bajo costo, fácil implementación y potencial transformador para otras regiones del país y la región.

Diego Saravia (I), gerente de Fincas; Alejandro Juárez, coordinador de Proyectos Agroambientales (C), y Javier Paniagua, coordinador Ambiental de AgroProgreso.
Por Mario Cordero | Coordinador de Contenido Editorial de CIG
Para leer a las otras dos empresas ganadoras:
- Coca-Cola FEMSA: El agua puede tener una segunda vida
- Pan American Silver: Escobal: el valor circular del agua en la minería

