“Guatemala tiene condiciones positivas para aprovechar circunstancias externas”

Isaac Cohen, destacado economista guatemalteco, residente en Washington, cree que el país tiene buenas condiciones para aprovechar el contexto internacional. El potencial puede mejorar si hay más seguridad e inversión en educación.

¿Cuáles cree que son las perspectivas de crecimiento económico de Guatemala para 2014?

Coincido con la última proyección del Fondo Monetario Internacional; Guatemala crecerá alrededor del 3.5 por ciento, por encima del promedio latinoamericano (2.5 por ciento).

¿Qué factores tiene Guatemala a su favor para lograr un desempeño mejor que el de los últimos años?

En un contexto macroeconómico prudente, con inflación dentro del rango de cuatro por ciento esperado por el banco central, Guatemala tiene condiciones domésticas positivas para aprovechar circunstancias externas. Primero, Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial con 40 por ciento del comercio exterior. Si este país se recupera con mayor vigor, el año entrante puede conducir a mayores exportaciones y mayores flujos de remesas, ambos factores de estímulo para la economía guatemalteca.

Finalmente, aún no se siente el impacto de la entrada en vigencia del tratado comercial con la Unión Europea, el cual será mayor si la economía europea comienza a salir del receso.

¿Pero el país sigue a expensas de factores externos?

A corto plazo, los riesgos externos tienen que ver con la posibilidad de que la economía estadounidense continúe reactivándose lentamente, lo cual significa menos comercio y menos remesas. Otro riesgo externo proviene de un alza desmedida de los precios del crudo. Los riesgos domésticos de corto plazo se relacionan con la capacidad del Gobierno de adoptar políticas anti cíclicas, en caso de que ocurran choques externos.

El sector industrial manufacturero es el que mejor desempeño ha tenido este año. ¿Cómo cree que se comporte en 2014?

La manufactura representa una quinta parte de la economía guatemalteca y se sustenta en la exportación principalmente a Estados Unidos y Centroamérica. En este último caso con protagonismo de pequeñas y medianas empresas. Está por verse el impacto que tendrá la vigencia del tratado con la Unión Europea, sobre todo si los exportadores de manufacturas logran aprovechar las oportunidades que se abren. En esos términos, las perspectivas del sector manufacturero son positivas.

¿Por qué cree que Guatemala no atrae mucha más inversión extranjera directa?

Dos factores pesan en contra. En primer término, la seguridad es fundamental para los inversionistas y sabemos que en Guatemala hay dificultades en este terreno. Por ejemplo, en turismo, el país tiene enormes ventajas comparativas que no se aprovechan porque la falta de seguridad lo impide. Segundo, el nivel de calificación de la mano de obra. Para competir en el mundo atrayendo inversión extranjera directa es necesario graduar más estudiantes, que sean letrados en computación, que se gradúen más ingenieros que abogados, incluso, que hablen inglés.

A nivel externo, ¿cuáles son las perspectivas de Estados Unidos y de la Eurozona, dos socios comerciales importantes para el país?

La lenta reactivación económica de Estados Unidos parece que se mantendrá en 2014, de no ocurrir algunos cambios fundamentales en la política fiscal. El hecho de que se esté recortando el gasto del Gobierno Federal y que se hayan aumentado algunos impuestos, ha conducido a que la política fiscal, es decir, lo que el Gobierno recibe y gasta, se convierta en freno para la reactivación económica.

Por eso, hay estimaciones de que si se supera el empate que hay entre Republicanos y Demócratas respecto al gasto y los ingresos públicos, la economía puede crecer hasta cuatro por ciento. En contraste, de persistir el empate, lo cual se complica porque hay elecciones el año entrante, la economía estadounidense seguirá creciendo alrededor del dos por ciento en 2014. Las perspectivas de la Unión Europea son más complejas, por las dificultades que han tenido respecto al proceso de integración.

¿Cuáles cree que son las reformas que más le urgen a Guatemala para ser más competitiva y atraer más inversiones?

Hay que mejorar la seguridad, elevar el nivel de educación de los estudiantes. Incluye hacer un esfuerzo deliberado para que los guatemaltecos que han emigrado al exterior tengan seguridad para repatriar sus ahorros e invertirlos en Guatemala. Esto va más allá de las remesas familiares, las cuales este año pueden superar US$4 mil 500 millones, o sea, casi diez por ciento de la economía.

Una mano de obra sana y educada es la base fundamental de la competitividad y de la productividad, y eso solo se puede conseguir aumentando el gasto del Gobierno en el sector social, porque se trata de inversiones donde el sector privado no se arriesga. El otro sector en donde se necesitan reformas es en la generación de energía. El país tiene capacidad de ser autosuficiente. También es esencial diversificar las fuentes de generación de energía. Entre ellas, se presenta una oportunidad extraordinaria por el aumento de la producción de gas natural en Estados Unidos y el consecuente abaratamiento del precio.

¿Qué tanto puede contribuir a la atracción de más inversiones la mejora que ha tenido el país en el ranking Doing Business del Banco Mundial?

Tuviera más capacidad si se emprendieran las reformas que le mencioné. Es cierto, el rango ha mejorado y se encuentra por encima del promedio latinoamericano, pero todavía se encuentra detrás de Panamá, México y de Colombia en ese índice; se necesita seguir abriendo la economía.

¿Cómo prevé que se comporte el precio del petróleo en 2014 y su efecto en nuestra economía?

A diferencia de otras materias primas, se ha mantenido por algún tiempo en alrededor de US$100 por barril. El precio alto y los avances tecnológicos han contribuido a una transformación fundamental en el mapa energético mundial. Porque Estados Unidos, gracias a la utilización de nuevas tecnologías, ha aumentado la producción de petróleo y gas natural, al punto que ya se ha convertido en exportador neto de combustibles. También se ha aumentado la oferta de petróleo en Canadá, que sigue siendo el primer abastecedor de Estados Unidos.